jueves, 10 de diciembre de 2009

Dejando las cosas claras: algunos conceptos

Para aquellos que buscais descripciones detalladas del kamasutra de la D/s. éste no es vuestro blog, ni vuestro lugar. Mi interés en este mundo de la Dominación-sumisión va más allá de unas simples prácticas sexuales, para mi es una forma de vida, no se termina al salir de la alcoba. Es sobre todo una actitud vital de comprensión, y la búsqueda de la realización personal de las personas involucradas.

El mundo que conocemos funciona en ciclos, ciclos que se cierran sobre sí mismos pero en espiral, alcanzando un grado más de desarrollo con cada vuelta. El momento actual, a mi parecer, está llegando al punto extremo de experimentación de lo masculino, y vuelve de nuevo sobre sus pasos hacia lo femenino, y fruto de ello se ha despertado la sensibilidad en muchos hombres, que buscan la forma de expresarla. Entre esas formas está la sumisión, o como yo prefiero denominarla, la ENTREGA.

La mujer en general, ha sido un exponente de entrega a la sociedad, a la familia, al hombre, y quedaba fuera de su educación la entrega a sí misma. Esta tendencia también está cambiando, y la mujer del siglo XXI está descubriendo su fortaleza, su independencia, su poder, explorando de esta forma su lado masculino, y necesitando cada vez menos de la figura autoritaria masculina: la del padre, la del proveedor de sustento, la del protector. Os hemos observado, sabemos en qué consisten esos roles y los estamos asumiendo. No todas las mujeres lo llevan de la misma manera, y no voy a abogar por la supremacía del sexo femenino. Esto es una cuestión de dos, y si esto nos lleva a crecer, ambos sexos deben hacerlo, en conjunto.

Hay mujeres que embriagadas de poder se pasan al extremo contrario, y viven las cualidades masculinas en toda su dimensión, olvidando incluir su propia naturaleza en ello. Y esto sigue siendo un extremo de la escala. Lo ideal es buscar el equilibrio.

¿Qué ocurre con los hombres ante estos cambios? Los hay que se resisten y siguen abocados a una visión polarizada de las relaciones, en la que ellos siguen siendo ellos, recluidos en un rol que muchas veces les produce angustia, por el exceso de responsabilidad, o de soledad. ¿Cómo desarrollar las cualidades femeninas innatas en todo hombre? sí, sí, existen cualidades femeninas en todo hombre, no os extrañeis. Muchos desarrollan la sensibilidad y la sensualidad a través de las artes, y encuentran una forma de expresión muy válida. Pero los hay más osados aún, que sienten la llamada a sumergirse en la psique femenina, convirtiéndose en observadores y colocándose en un rol que hasta ahora se consideraba femenino: la entrega, la sumisión, la obediencia.

Mi forma de entender la Dominación se aparta de un matriarcado masculinizado en el que nos limitamos a repetir lo mismo que hemos visto hacer. Tiene más que ver con la expresión de una plenitud, en la que la mujer ha alcanzado una visión diferente, integrando sus cualidades femeninas y masculinas. Una mujer Dominante, no reactiva a la sociedad, mostrará su poder de una forma femenina, seductora, diplomática, y en su papel dominante tendrá en cuenta las necesidades de todos aquellos bajo su protección y cuidado. No perderá sus cualidades esenciales convirtiéndola en una guía atenta y comprensiva... aparte de esto, dará rienda suelta a su feminidad y a su sexualidad, buscando su disfrute primero, pero también el de él.

Busco mi realización a través de representar los roles que decido representar, alejándome de lo establecido y dejándome sorprender a mi misma. Lo establecido estanca, lo espontáneo libera. Me siento cada vez más completa, y en la relación de Dominación-sumisión puedo ser quien yo quiera en cada momento, seguida de cerca por unos ojos atentos, observadores, que aprenden de mi forma de vivir y que en ese aprendizaje se descubren en mi. Eso es lo que significa para mi... sirvo de espejo de lo que tú llevas ya dentro.


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